La comisaría de San Esteban está en una de las calles paralelas a la Plaza de las Bordadoras. Llegué diez minutos tarde a mi primera cita con Wilkinson.

El inspector estaba serio, recto -como era propio de su cargo- y con cara de pocos amigos. Tremendamente atractivo, pensé.

Subimos al coche y me indicó que saliese del pueblo en dirección norte.

Yo conducía el SEAT Ibiza y él miraba al frente, con la vista perdida en la carretera. Ninguno hablaba. El silencio en compañía me resulta molesto.

¿Ponemos música?

Wilkinson giró lentamente la cabeza y me observó con cara de chaval eres tonto. A continuación buscó un disco en el porta cds que llevaba en la guantera.

Mocedades inundó todo el vehículo interpretando Amor de Hombre, su gran éxito de 1982.

¿Te gusta?

No está mal. Respondí, tratando de contener una sonrisa.

¿Usted no conduce? Pregunté.

Yo no, chaval. Yo persigo a los malos en autobús.

El inspector me indicó que tomase la autovía de la playa y después el desvío hacía un lugar llamado Morena. De nuevo el silencio entre los dos y Amaya Uranga cantando la historia de una pobre chica, secretaria de profesión, enamorada de un jefe putero.

Padezco de vértigo. Hace un rato que comenzó a darme un ataque.

Me asusté.

Tranquilo. Ya he tomado mi dosis de Dogmatil y en nada estoy como nuevo. Por cierto, chaval, ¿a ti que se te ha perdido en San Esteban? Este no parece ser tu habitat.

¿Le parezco demasíado urbanita?

Me parece que no encajas en una peluquería de pueblo.

Aprender en una peluquería como Cabello´s es como haber sido periodista en Vietnam. Si superas ese día a día, ya estás listo para desembarcar en la vida real.

Continuará...

Próximo capítulo [OnTheRoad.Parte02] 08/07/09